“Largo es el camino de la enseñanza por medio de teorías; breve y eficaz por medio de ejemplos.” Séneca

La evaluación de los proyectos es uno de los pilares del proceso de aprendizaje en el programa de Toastmasters.

Juan Carlos Camacho, Vicegobernador de Educación y Capacitación del Distrito 34, presenta un nuevo podcast sobre el Arte de la Evaluación Efectiva. En él, revisa la importancia de la evaluación en el proceso de aprendizaje y ofrece consejos sobre cómo hacer que ésta sea verdaderamente enriquecedora para el evaluado como para los escuchas.  

Éste es parte del texto -que podrás escuchar en el podcast si das clic aquí o visitando la liga  http://www.tmdistrito34.org/D34/index.php?option=com_muscol&view=song&id=5

… El día de hoy compartiré con ustedes algunas recomendaciones acerca de uno de los temas de mayor importancia para el desarrollo de nuestras sesiones de clubes y que más impacto tienen en el aprendizaje. “La Evaluación de Proyectos”
Las sesiones de clubes no son un Taller de Oratoria sino un espacio en el que los socios participan libremente con la intención de convivir, apoyar a otros en su crecimiento y desarrollar habilidades.
Diversas corrientes pedagógicas señalan que una de las mejores formas de aprender es haciendo, como aprender a nadar. Sin embargo, en cuestión de comunicación y liderazgo no es suficiente practicar, pues necesitamos tener la certeza de que lo que hacemos se apega o no a determinado estándar, por lo que el recibir la perspectiva de un experto apoya la dinámica del aprendizaje.
¿Pero qué características debe tener esa Evaluación para ser realmente efectiva? Los manuales de Toastmasters contienen una descripción detallada de los objetivos que se persiguen con el discurso, así como un cuestionario guía para el evaluador. Cualquier socio de la organización con deseo de apoyar el crecimiento de otro puede estudiar con detalle el manual y el cuestionario para preparar una evaluación. Y de ahí se desprende la primera conclusión. Un Evaluador requiere prepararse. Sabemos de oradores con gran experiencia que tienen la capacidad de improvisar una evaluación, pero aún ellos mejorarán la profundidad de su trabajo si se preparan.
Evita entonces Evaluaciones Improvisadas. De esas que te enteras 2 minutos antes de que el orador se presente. Basta con UNA sección de temas improvisados en nuestra sesión. ¿Puedes imaginarte la presión a la que llevarás a un evaluador en esas condiciones? Mientras el orador se presenta él debe escucharlo, revisar los objetivos del manual, revisar el cuestionario y pensar en sus recomendaciones. Esa labor, es titánica y el resultado poco satisfactorio. Casi seguro que el Evaluador solo se referirá al contacto visual, la modulación de la voz y al cuerpo……del discurso.
La Evaluación es sin duda la columna vertebral del aprendizaje en Toastmasters. Permitamos entonces que los Evaluadores se preparen, revisen con anticipación el manual, lean el discurso que el orador les envía, se entrevisten con él y conozca sus objetivos individuales a efecto de agregar más valor con su evaluación.
Una recomendación adicional es que las Evaluaciones no sean inmediatas a la presentación del discurso. Deja las evaluaciones como parte de los Informes de la Sesión y te encontrarás con un nivel superior de Evaluación pues habrá tiempo para organizar las observaciones y estructurar ideas. En ese tiempo el Evaluador tomará las mejores ideas del manual, seleccionará las preguntas que mejor se adapten al momento, integrará el diálogo previo y estará listo para una evaluación concisa, clara y con sugerencias concretas de ayuda.
¿Qué se requiere entonces de un Evaluador? Preparación e interés genuino. ¿Interés genuino? Sí , deseo sincero de apoyar el crecimiento del orador. Si el evaluador tiene interés genuino en el aprendizaje del otro,todas sus ideas deberán apuntar hacia el crecimiento del orador.
Interés genuino en el aprendizaje significa también asumir responsabilidad personal respecto a las sugerencias de cambio. Es perfectamente válido decir: “El manejo de tu discurso yo lo percibo muy racional por lo que a mí no me genera una emoción o inspiración” Lo contrario sería decir: “No generaste reacción alguna en la audiencia. En Toastmasters nos enseñan a balancear hechos con sentimientos”. Mmmm, ¿en Toastmasters?, eso sonó muy general y…poco comprometido.
El verdadero arte de la evaluación consiste en entender que el objetivo es ser un factor de aprendizaje, no de crítica. De ahí que se agradecerá un tomo amable y empático. Los manuales de Toastmasters siguieren la opción de hacer preguntas al orador. ¿Me puedes decir una razón por la que seleccionaste ese cierre? ¿Qué te hizo pensar en la conveniencia de usar ayudas visuales para este proyecto? ¿Te sientes satisfecho con la respuesta de la audiencia? ¿Qué podrías mejorar? Prueben en su club una evaluación así, sólo pidiendo a los oradores que sean breves en sus respuestas y previendo un tiempo de 3 a 5 minutos.
Sugerimos al evaluador que una vez terminada su función, se acerque al orador y pida retroalimentación sobre su trabajo. Eso permitirá un flujo de ida y vuelta en la información.
Atrévete a evaluar y podrás encontrar una actividad que te ofrezca grandes satisfacciones. Más, cuando observas que el orador ha puesto en práctica alguna de tus recomendaciones y eso le ha servido para mejorar…

Otros formatos para evaluar. Descárgalos dando clic sobre el nombre correspondiente:

Evaluando el Lenguaje Corporal

Evaluación Extra al Orador

Evaluación del Orador

Evaluación Individual del Orador

Conoce más sobre el Sistema Toastmasters y sobre el Club “Nini Trevit”

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