Escuchar un discurso atractivo es una experiencia satisfactoria que cautiva el alma.

Al ir creciendo, siempre me intrigaron los individuos que podían cautivar sin esfuerzo a otros con sus palabras. ¿Qué es lo que hace que ellos sean tan atractivos – es su talento natural, carisma, magia, o todo lo anterior? me preguntaba muchas veces a medida que observaba a maestros de escuela, entrenadores y a comediantes nocturnos hipnotizar a sus audiencias. Esta curiosidad finalmente me condujo a las salas del Pentágono, el cuartel general del Departamento de Defensa de los Estados Unidos, donde he trabajado como consultor de comunicación desde hace tres años. Fue ahí donde un extraño se aproximó a mí un día mientras ajustaba mi corbata frente al espejo de un baño y dijo, “Corbata fina – debería unirse a Toastmasters” Tomé este consejo y me uní al Helmsmen Toastmasters, un club que sesiona en la biblioteca del Pentágono.

Inmediatamente me sentí como en casa y descubrí una pasión por el papel de evaluador. Evalué discursos implacablemente. Disfruté comparando las cualidades de los grandes discursos y me apasioné por identificar enlaces comunes entre ellos. Noche y día, examiné detenida y objetivamente cientos de discursos en las sesiones del club y en los discursos Toastmasters enviados a YouTube. Este análisis me ayudó a identificar 11 ingredientes que, usados efectivamente, tienen el poder de cautivar audiencias.

Este conocimiento mejoró mis habilidades como evaluador. De repente me sentí como un chef que podía probar un platillo, saborear los ingredientes y explicar cómo dar vida aún, a sabores más deliciosos . En pocos meses, llevé mi conocimiento a escena y gané el Concurso de Evaluación 2013 a nivel área en Washington D.C. Desde entonces, he visitado clubes desde Utah hasta Alemania, compartiendo mis “tips” (consejos) en talleres de evaluación de discursos.

Aquí están los 11 ingredientes de un discurso, presentados sin ningún orden en particular. No todos los ingredientes son necesarios, pero la mayor cantidad de ellos en la mezcla, darán mejor resultado.

Un tema relevante captura la atención de una audiencia y permite al orador contactar con la misma. Aún si el tema de un discurso es muy específico, es posible aún relacionarlo con la audiencia. Por ejemplo, un discurso sobre el yoga a un cuarto lleno de Toastmasters podría mencionar que el yoga y el hablar en público se parecen en que ambos enseñan la importancia de la disciplina, la práctica y la auto-mejora.

La autenticidad convence a una audiencia de que el orador es honesto y genuino. Si los oradores son auténticos consigo mismos y con su propósito,  destilarán naturalmente pasión y convicción.

Una efectiva estructura del discurso ayuda a la audiencia a seguir e interpretar fácilmente la información. Esto ocurre cuando un discurso está bien organizado y contiene una clara introducción, cuerpo y conclusión, un mensaje central o declaración temática, y transiciones suaves.

Contar historias lleva a una audiencia a un viaje. Un orador puede crear escenarios vívidos a través del uso de personajes, misterio e imaginación.

La emoción transmite sentimientos humanos y reacciones. Una audiencia simpatiza con una expresión de culpabilidad del orador, sorpresa o miedo. ¿Puede usted relatar el miedo de ver hacia abajo desde lo alto de una montaña rusa un segundo antes de caer en picada?

El lenguaje metafórico transmite ideas a través de simbolismos. A la audiencia se le da una nueva forma de entender un concepto o idea cuando un orador usa comparaciones, ejemplos paralelos, simbolismos o símiles para fijar un punto. Un caballo en la barrera transmite una buena disposición para arrancar hacia una nueva meta u oportunidad.

Humor pone a la audiencia de buen talante (y las personas se relajan). Los oradores pueden propiciar las risas de sus audiencias a través del uso del sarcasmo, la ironía y la auto denigración.

La energía es contagiosa. Si un orador es entusiasta y simpático, hace que su audiencia se sienta fácilmente en igual forma. Los discursos más efectivos contienen picos y valles, donde la energía fluye. Esto impide que la audiencia se estanque en un nivel de constante de energía.

Ser impredecible mantiene a los miembros de la audiencia a la expectativa. Los oradores pueden ser impredecibles al emplear varios métodos, tales como usar variedad vocal, al hacer que sus voces suenen suaves y después muy altas, haciendo pausas deliberadas, golpeando el atril o haciendo movimientos repentinos en el escenario.

La participación de la audiencia alienta la comunicación o conexión entre el orador y la audiencia. Esta dinámica puede ser pasiva, cuando el orador pregunta a la audiencia una pregunta retórica: e.g., “¿No odian ustedes el despertarse de mal humor?” O puede ser activa, cuando se requiere una respuesta, “Levante la mano aquella persona que haya sido culpable de enviar mensajes al conducir”

La credibilidad existe cuando la audiencia confía en el conocimiento del orador sobre el tema. Un orador establece credibilidad al referirse a hechos, estadísticas, datos o experiencias relevantes.

La aplicación de estos 11 ingredientes es interminable. Al escribir un discurso,determine cuáles tres son esenciales para comunicar su mensaje y cómo implementarlos.

Una vez que haya formado una receta básica , considere qué ingredientes complementarios pueden dar realce al discurso.

Como evaluador de un discurso, note todos los ingredientes empleados en éste. Inicie con una reacción amplia a la presentación, después enfóquese en los aspectos positivos, destacando dos o tres de las cualidades más efectivas. Explique en detalle lo que hizo a estos tres métodos funcionar tan bien. En seguida, proporcione sugerencias específicas destacando 2 ingredientes que pueden añadirse o mejorarse y cómo implementarlos.

Concluya su evaluación con palabras de aliento. Esto amplía la confianza del orador y lo motiva a iniciar el siguiente discurso.

Cuando los oradores brillantes conectan con sus audiencias, siento un profundo aprecio por la receta que ellos usan para producir esa atractiva experiencia. Continúe experimentando con los ingredientes que influyen e inspiran a otros.


CARLOS DAVID ARZENO es un consultor en comunicación para líderes en el Pentágono y un miembro del Club Helmsmen Toastmasters en Arlington, Virginia. Es es un notable orador, “coach” de oratoria y consejero de pequeñas empresas de mercadotecnia.

“An Evaluator’s Recipe” by Carlos David Arzeno, Revista Toastmaster de Agosto 2014, pp 12-13. Traducido por Agustín M. Bravo Ramírez | ACS, CL, Club 6009 “Nini Trevit”

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Un comentario sobre “Una Receta de Evaluador

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