Cómo hablar ante audiencias integradas por personas con diversos rasgos sociales y culturales.

Por Ramez Naguib*

Exponer una presentación o dar un discurso es difícil. Requiere conocimiento en la materia y atención total a lo que se dice, al tono que se emplea y a las necesidades y cultura de los miembros de la audiencia -y eso es sólo el inicio. Recuerde siempre que su audiencia no puede darse el lujo de repetir o bajar la velocidad de su discurso. Así que será mejor darlo bien y ¡a la primera!

Intl Convention

Combine todo esto con una audiencia extranjera que no habla su idioma, que tiene antecedentes diversos y estándares éticos y de negocios distintos a los suyos, y esto se vuelve todo un desafío.

Este artículo se basa en mi experiencia y le dará algunas sugerencias sencillas para hablar ante audiencias internacionales.

Hable clara y lentamente

Esto puede parecer obvio cuando se dirija a personas que hablan otro idioma, pero es un punto especialmente importante. Asegúrese de que su pronunciación sea clara y trate de hablar con un acento neutral. La gente en EUA está acostumbrada a escuchar acentos diferentes pero no es el caso de todas las audiencias internacionales.

Cuide de no hablar muy rápido. Por ejemplo, una velocidad normal para hablar en EUA puede considerarse rápida e incomprensible para [otras] audiencias internacionales. De nuevo, recuerde siempre que su audiencia puede no hablar su idioma de modo cotidiano.

En una presentación técnica que dí a clientes japoneses en Osaka, la primera pregunta fue acerca de, a quién contactar sobre preguntas técnicas. Inmediatamente contesté que yo sería su contacto. Volvieron a preguntar: “y cuál es el correo electrónico de “yosería”. Recuerde: Hable clara y lentamente.

Use metáforas con precaución

Las metáforas son siempre bienvenidas en presentaciones internacionales porque acercan el mensaje a la audiencia. Sin embargo, el punto es ser sensible a las normas culturales.

Algunas metáforas que pudieran ser apropiadas en una cultura, podrían ser ofensivas en otra – una analogía chistosa en occidente podría ser totalmente ofensiva en audiencias orientales. No mencione personalidades o eventos políticos o religiosos en su presentación. La gente tiende a ser muy sensible a esos temas. De la misma forma, no haga alusión a deportes que no se practican en el país anfitrión, como por ejemplo el hockey o el futbol americano.

Una vez, un director que daba un discurso a una empresa recientemente formada en India, quería enfatizar la cultura abierta que él quería tener con sus nuevos colegas; dijo: “Yo no creo en las vacas sagradas”.

Algunos de los socios, miembros de la religión Hindú, no recibieron lo dicho con agrado. No use metáforas que pudieran ser interpretadas erróneamente por su audiencia debido a su bagaje cultural.

Conozca sus palabras

La regla de oro es: solamente si está completamente seguro del significado de lo que dice en otro idioma, entonces úselo. Esto es porque palabras similares en otros idiomas pueden tener un significado completamente diferente en distintos contextos, lo que puede distorsionar lo que quiere  transmitir. Una sola variación en la pronunciación de una vocal o una palabra pueden alterar completamente su significado.

En una reunión con altos oficiales de la compañía nacional eléctrica de Saudi Arabia, uno de los gerentes occidentales quiso parecer amigable después de una junta tensa que se prolongó. Se dirigió a los Saudis con un “khalas”, una palabra que les escuchó intercambiar entre ellos durante la reunión. Los Saudis se molestaron por ese gesto tan rudo. En árabe, la palabra khalas significa “¿terminas?” No obstante, en el contexto en el que el gerente la dijo, en la cultura árabe, el significado es “cerremos y terminemos.” Evite expresiones en otro idioma cuyo significado no conozca completamente.

Evite el uso de jerga

Su audiencia podría no estar familiarizada con la jerga. Alguien de Guangzhou, que habla escasamente otro idioma que no sea Chino podría no entender expresiones que se usan frecuentemente en inglés. Frases como “dar la espalda,” “errar el tiro” o incluso algo como “hacer algo ¡a la de ya!” podrían ser confusas a personas para quienes el idioma español no es nativo.

Hablando a un grupo de ingenieros brasileños acerca de la competencia que enfrentábamos en su sector, dije “lo hacemos un día sí y el otro también”. Sus comentarios fueron que no éramos suficientemente competentes porque eso significaba “sólo 50% de nuestro negocio”. “¿No dijiste que sólo trabajas en ello la mitad de [los días de] la semana. No use expresiones que sólo personas con cierto bagaje entiendan .

“Así lo hacemos en mi tierra!”

Nunca diga eso a personas que no son de “su tierra”. Puede dar la impresión que es presumido o jactancioso. Puede generar hostilidad para todo lo que diga de ahí en adelante. Por el contrario, alabe a su audiencia y dígales cuánto ha aprendido de ellos.

Dando una presentación técnica en una feria industrial en Frankfurt, a un orador estadounidense le preguntaron cómo había llegado a los supuestos en sus cálculos. La respuesta fue: “Bueno, ¡así lo hacemos en mi país!” Sobra decir que los ingenieros alemanes que asistían a la presentación no recibieron con agrado la respuesta y alguien comentó: “En caso de que no lo haya notado, esto es Frankfurt, no Chicago!” ¡No emplee ese tipo de expresiones!  Cada lugar es diferente y un producto o tecnología que pudiera ser apropiado para un lugar no lo será automáticamente para todos. Asegúrese que sus comentarios estén enfocados específicamente a su audiencia.

Cuide su lenguaje corporal

Antes que diga una palabra, su postura y sus gestos transmiten un mensaje a su audiencia. Cruzar las piernas en los Estados Unidos de Norteamérica es completamente natural, sentarse en tal posición en Kuwait puede ser de mala educación.

Mi último consejo: Si estás en Roma, ¡”habla” como romano!

Conozca el bagaje de su audiencia y sus normas culturales. ¿Dicen “one thousand-five hundred kilometers” o “fifteen hundred miles?” Sea respetuoso de su lenguaje, moneda, creencias y tradiciones. No hay una única forma de hacer las cosas. Cada país tiene sus [propias] normas y herencia cultural y usted debería adaptarse a ellas y recuerde: “A donde fueres, haz lo que vieres”.

*Ramez Naguib vive en Maryland, EUA. Ha vivido, trabajado y estudiado en África, Asia, Europa y en EUA.

Adaptado del artículo “International Audiences” de Toastmasters International (www.toastmasters.org)
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